
"Por entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas y entonces se ve estallar una luz y todo el mundo suelta un "¡Ahh!"
Jack Kerouac
On the road.
Toda persona que haya tenido la oportunidad de leer esta obra maestra de la contracultura beat ha podido experimentar el ansia de aventura, las ganas de comerse el mundo y el sentimiento de que la vida hay que vivirla día a día. Al menos eso fue lo que yo sentí... pero la verdad es que aunque, en mi interior creyese que sabía lo que trataba de contarme el joven Sal Paradise, nunca hasta ayer por la noche tuve claro como se sentía exactamente.
Ahora lo sé, ahora conozco esos sentimientos, ahora sé lo que es sentirse rodeado de una energía que te levanta el ánimo y te empuja poco a poco a hacer locuras, correr, saltar, gritar, reir y todo ello como nunca lo has hecho, al mismo tiempo o por separado, tanto da. Ganas de coger un coche y volar al horizonte durante días y noches parando en todos y cada uno de los lugares que te encuentres. Una sensación tan fuerte que no quieres que termine. Vamos a jugar hasta que, agotados, nos tumbemos en la hierba a mirar el cielo. Hoy es el primer día de tu nueva vida. Guíñale un ojo y sonríe porque el de hoy puede ser el último.
Jack Kerouac
On the road.
Toda persona que haya tenido la oportunidad de leer esta obra maestra de la contracultura beat ha podido experimentar el ansia de aventura, las ganas de comerse el mundo y el sentimiento de que la vida hay que vivirla día a día. Al menos eso fue lo que yo sentí... pero la verdad es que aunque, en mi interior creyese que sabía lo que trataba de contarme el joven Sal Paradise, nunca hasta ayer por la noche tuve claro como se sentía exactamente.
Ahora lo sé, ahora conozco esos sentimientos, ahora sé lo que es sentirse rodeado de una energía que te levanta el ánimo y te empuja poco a poco a hacer locuras, correr, saltar, gritar, reir y todo ello como nunca lo has hecho, al mismo tiempo o por separado, tanto da. Ganas de coger un coche y volar al horizonte durante días y noches parando en todos y cada uno de los lugares que te encuentres. Una sensación tan fuerte que no quieres que termine. Vamos a jugar hasta que, agotados, nos tumbemos en la hierba a mirar el cielo. Hoy es el primer día de tu nueva vida. Guíñale un ojo y sonríe porque el de hoy puede ser el último.
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