Ha costado romper con el pasado, pero finalmente creo que empiezo a conseguirlo. He tenido que quemar las naves pero mientras me alejo y observo las llamas allá crepitando no siento que se queme algo en mí más que todo lo que llevaba tiempo deseando que se consumiese. En ocasiones es suficiente con un pequeño desengaño, pero en otras necesitas mucho más de lo soportable. Y lo soportas. Y cargas con todo ello a la espalda incluso cuando tus rodillas flaquean. Lo llevas en la nuca.
Y ahora es cuando me repito, como siempre he hecho. Como siempre confío en no errar. No hay marcha atrás. Puede que no haya destino, pero eso no es importante. Lo importante es el camino.Es la hora de los héroes y aquí me encuentro yo decidiendo si me convierto en uno.Y ahora mismo me gustaría decir millones de cosas profundas. Cosas que creo sentir o simplemente ocurre que me encuentro confundido. El tema es que no puedo, no sé, y así queda esta puta mierda como testigo. Futuro yo, no me lo tengas en cuenta. Hasta más ver.

No hay comentarios:
Publicar un comentario