Y oh! creo que he escuchado el sonido de unos cristales al romperse. Sabes esto que dicen de "de tan bueno que eres pareces tonto" ? pues es la mayor verdad que te dirán jamás. No trates de mirar hacia otro lado y pensar, no, para nada, yo siempre estoy un paso por delante yo nunca permití, permito o permitiré que me ocurra eso. Y entonces es cuando llega tu cerebro para decirte al oído: eres un maldito gilipollas. Y esa duda arraiga en el interior de tu mundo. Y cada palabra o gesto o ausencia de ellos cobran para tí un sentido que antes no tenían. Y crece y se reproduce pero no muere, y no muere porque tú te aferras al pensamiento idealizado, a esas ideas que ya empiezan a formar parte del extraradio. Todo sigue sucediendo hasta que esas mismas palabras terminan un día por romper, en mil trozos, el cristal negro que te cegaba, y la onda expansiva te golpea y despiertas una noche para sorprenderte pensando, sentado en la acera: no tengo ni idea de por qué me preocupo, si ya no merece la pena.

No hay comentarios:
Publicar un comentario