Sueños inalcanzables que siempre soñarás con alcanzar. Visiones de futuros que nunca llegarás a ver. Altas dosis de ficción, como dice y canta mientras escribo un nuevo amigo de toda la vida con una guitarra entre las manos. Oceános de ilusiones desilusionantes por nunca verse cumplidas. Y lo mejor (o lo peor) es que todo esto de da igual y simplemente sigues haciendo acopio de sueños, visiones e ilusiones. Hasta que este conjunto de quieros y no puedo se transforma en algo más real que la propia realidad, algo que te da más fuerza que lo que realmente ocurre en tu vida. Todo esto es lo que te define: lo que quisieras ser y con mayor o ninguna fuerza tratas conseguir. Por eso siempre he dado más importancia a lo que uno quiera ser que a lo que se ha conseguido. Yo quiero ser el rey de mi mundo. Y por qué no, del tuyo. Qué es lo que quieres ser? Eso te define.
conclusión: siempre hemos sido lo que habíamos soñado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario